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Beneficios del Aceite de Oliva en la Salud

La utilización culinaria del Aceite de Oliva es muy amplia en los países mediterraneos. Su aplicaciones medicinales son numerosas, y es un excelente vehículo para hacer maceraciones de plantas. El aceite de oliva tarda mucho a enranciarse y por eso es muy útil en Farmacia
De las aceitunas en cantidades muy superiores se destinan a la extracción del aceite contenido en su pulpa. Por expresión moderada, fluye de ellas la flor del aceite, llamado aceite fino o virgen, que es destinado a usos medicinales. El aceite común u ordinario se saca después, aprovechando las aceitunas de la primera presadura, que metidas en sacos o esportillas se someten a la acción del agua caliente y vuelven a prensarse.


La farmacia aprovecha el aceite de oliva para disolver en él principios activos de las más diversas condición; mezclando con otras grasas, cera, colofinas, etc, sirve para preparar numerosos ungüentos. El aceite alcanforado para inyecciones se prepara asimismo con aceite de olivas, previamente purificado por neutralización con lejía de sosa y cuidadosamente filtrado.


Para sanar quemaduras se hace con aceite de oliva y agua de cal. El agua de cal se prepara con 1 onza de cal viva, apagada, echándole agua gota a gota, hasta que la cal, calentándose y vaporizando el agua, se agrieta y se convierte en polvo. Se hecha en una botella de litro y se llena de agua, a poder ser, destilada o de lluvia, al cabo de unas horas, cuando la cal se ha posado, se vierte el agua por decantación. Se vuelve a llenar con otra agua de la misma condición y se guarda bien tapada.
El linimento se hace con la misma cantidad de aceite y de agua de cal, que se saca también decantando el agua clara que sobrenada y echándola sobre el aceite, en una botella cualquiera,  que se tapa y se agita fuertemente hasta que se produzca una masa homogénea. Toda clase de quemaduras, bien untadas con este linimento y cubiertas con un lienzo fino de hilo, sana y encoran con facilidad.

Para otras heridas y llagas, se agitan asimismo en una botella, a partes iguales, aceite y vino tinto. Esta mezcla es un cicatrizante maravilloso.





Tomado en ayunas el aceite de oliva, en cantidad de 1 ó 2 cucharadas soperas, el aceite de oliva obra como laxante suave; si no bastare a producir el efecto deseado, puede doblarse o triplicarse aquella dosis. A menudo, tomado así, facilita la expulsión de los gusanos intestinales.

Como contraveneno, no siendo fósforo, el tóxico, se da a beber un buen vaso de aceite de oliva mezclado con otro tanto de agua tibia y bien batidos ambos en una botella; así se provoca el vómito y se atenúa el daño del veneno. Si el vómito no viniere a la primera toma, insístase con otras en espera del médico, y para asegurar la acción del aceite , puede propinarse otra toma de éste sin agua.



Como emoliente el aceite de oliva se emplea en forma de lavativas. La lavativa emoliente es muy antigua, pues ya la traían las farmacopeas matritenses del siglo XVIII,  compuesta de 10 onzas de cocimiento de malvas, al que se mezclan 2 onzas de miel y otras 2 onzas de aceite. Este emoliente humedece los excrementos secos y duros, y aprovecha en todas aquellas enfermedades en que hay estreñimiento de vientre.

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